Cómo se cuida el pelo afro de un bebé?

 

Qué bonitos son los bebés!!  

 

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Todos lo son en general, pero los nuestros más todavía, verdad?

Ahora, que no me creo que ninguno de vosotros haya tenido ese momento, como el que tuve yo en mitad de la reunión para la asignación en que dije en voz alta (muy alta) y como si estuviera hablando otra persona «y cómo le cuidaré el pelo?»

Esa cara, con la sonrisa congelada, esa visita a locas a una amiga para que me enseñase a hacer trenzas (a una niña con 6 meses que vendría calva, pero claro, en ese momento no sabía que no tendría pelo hasta al cabo de un tiempo), esa locura buscando información por todas partes, descubrir que las trenzas eran lo de menos, que había mil cuidados, mil peinados, … a que sí? a que os han pasado cosas parecidas? No? NO ME LO CREO!! Porque entonces no estaríais leyendo este artículo 😀

La verdad, es que lo primero que hay que hacer es tranquilizarse, no pasa nada, respirad, siempre hay alguien que ya ha pasado por ahí antes. Es pelo, no es otra cosa, no es difícil, es diferente pero no es difícil, hay que ir poco a poco, hay tiempo, siempre hay tiempo.

Lo más importante es tener en cuenta que su cabello es diferente al nuestro y es por eso que se nos hace tan cuesta arriba al principio, pero lo que hay que hacer es conocerlo, tratarlo, tocarlo y disfrutarlo. Es la única manera en que podemos ir aprendiendo, y como ya he dicho, hay tiempo.

El pelo crece y necesita más cuidados conforme el niño se hace mayor, así que no hay por qué preocuparse. Sí, todo eso y además va muy bien tener a alguien a mano cuando hace falta, pero ahí nos tenéis a nosotros, no?

 

Tan importante es?

 

Más de una familia nos ha preguntado «Pero es tan importante cuidar el pelo a un bebé? Lo podríamos dejar para más adelante y centrarnos en la adaptación, en el crecimiento, en la piel, que coma, las rutinas, … total, el pelo se puede ir cortando y ya me preocuparé cuando tenga tres o cuatro años». 

Pues sí, es importante, sí. El pelo forma parte de vuestro hijo, es una parte de él, lo primero que se ve, algo que lo define como quien es, que todo el mundo quiere tocar, y que si no se cuida, se estropea, se rompe y puede conllevar otros problemas, como la salud del cuero cabelludo.

Así que el pelo es sólo pelo, ya lo he dicho yo también, pero es mucho más. Es una característica diferencial que pone al descubierto sus orígenes, y la actitud que tengáis frente a su cabello, a su piel, tanto en casa como delante de la gente, debería ser positiva y preocupada para que esa criatura comprenda que vosotros sois sus padres y para vosotros es importante quién es, su físico, sus orígenes, lo que significa su llegada, que es un ser global maravilloso a quien debéis cuidar tanto física como interiormente de manera integral.

«Pero puedo usar cualquier jabón e ir dejando que crezca para empezar más adelante?» Claro!! Cada uno cuida a su hijo como sabe o como quiere, pero nosotros os asesoramos para que la salud y los cuidados incluyan la piel, el pelo y la imagen que tendrá de sí mismo, porque importante sí lo es.

Y entonces podréis decir eso, que cada uno cuida a su hijo como quiere, no como sabe, porque en nada, vais a empezar a saber.

 

Características del pelo afro en los bebés

 

Pero vamos a hablar del por qué de esta entrada, por qué nos preocupa tanto que el pelo de nuestros bebés sea diferente a lo que estamos acostumbrados, y no sepamos por dónde empezar.

Esto sucede básicamente por eso mismo, porque al ser diferente no conocemos sus características y tampoco los cuidados que necesita.

El pelo de vuestro bebé es un pelo afro, pero es pelo de bebé, así que hay que tener en cuenta que será diferente al pelo cabello de un niño de 4 ó 5 años, y mucho más al de un adulto.

El afro se diferencia del cabello caucásico en que es mucho más seco, frágil, tiene una textura especial que puede ir desde unos rizos anchos a unos rizos minúsculos o con forma de zzzz, parece duro, crece hacia arriba, puede dar la sensación de no crecer porque se rompe con facilidad, se hacen nudos y se enreda sobre sí mismo, se encoge y parece más corto de lo que realmente es, …

Pero el pelo de bebé, aun contando con estas características, es más fino y suave, puede tener una textura diferente a la que será su patrón definitivo, puede tener menos densidad de la que tendrá realmente, a veces, incluso hay bastantes claros en los que crecerá el cabello más adelante, y en cuanto a cuidados, no necesita tanto producto como un pelo afro de niño mayor o de adulto.

El pelo empieza a cambiar sobre los dos años de edad, en general. Hasta entonces necesita unos cuidados básicos muy sencillos que os explicaré más adelante.

A partir de los dos años (más o menos), el pelo empieza a cambiar: se notará más seco, se enredará más, suele empezar a ser más espeso, y como dice mucha gente «más duro», aunque en realidad es más frágil y necesita más nutrición, hidratación, e ir con más cuidado a la hora de desenredar y lavar. Hasta los ocho años no tendrá su textura definitiva, pero nos podemos ir haciendo la idea de cómo será a partir del primer cambio importante, que es, como ya he dicho, sobre los dos años.

Algo muy a tener en cuenta es que el pelo afro tiene sus características propias y no se debe olvidar que por mucho que lo cuidemos, lo hidratemos, … no dejará de ser afro, es decir, no podemos pretender que el pelo cuelgue, que sea suave como el nuestro, ni que deje de ser seco y frágil. Eso sí, con los cuidados oportunos, podemos conseguir el máximo de suavidad, hidratación, nutrición, … que el cabello nos permita, para así tener un cabello y un cuero cabelludo sanos.

Isabel Peinando Nubes

Rutinas 

 

Seguro que esto de las rutinas en el pelo afro os suena. No? Yo os lo cuento.

Normalmente, para cuidar el afro se siguen unas rutinas, unos pasos que se tomarán como base para ir modificando según las necesidades que nos vayamos encontrando y así creando nuevas rutinas. Cada uno sigue las que le van bien pero claro, para saber cuáles son las que nos funcionan, lo que hay que hacer es probar, probar y probar.

Para empezar, suelo marcar una rutina general a las familias que nos preguntan, y a partir de ahí ya ellos empiezan a combinar y a ver lo que les va bien y lo que no. Parece obvio decir «y entonces en qué nos ayudas?». Fácil, en marcar un punto de partida para que podáis ir probando y viendo cómo evoluciona el cabello de vuestro hijo, además de estar a vuestro lado para todo lo que necesitéis. Cada pelo es diferente y nadie mejor que vosotros podrá saber qué le va bien y qué no, y para saberlo hay que conocer el pelo, trabajarlo y cuidarlo.

Partimos del hecho que los cuidados para el pelo de un bebé han de ser sencillos. A grandes rasgos, el cabello tiene que estar hidratado y nutrido. Cómo se sabe? tocando. Si el pelo está extremadamente seco es que necesita más hidratación y es posible que el producto que estéis usando no sea el adecuado para su textura. Si se nota sin cuerpo, sin brillo, demasiado débil, habrá que nutrir. Combinando ambas cosas se consigue un pelo cuidado y sano.

En general, nosotros lo que hacíamos con nuestros hijos cuando eran bebés era lavar y luego hidratar si era necesario; y como rutina diaria, un poco de suavizante sin aclarado y peinar con un cepillo sin dar tirones. Los productos están elaborados con fórmulas que combinan hidratación y nutrición, así que con poca cosa se consigue un cuidado completo. Cuando los niños son más grandes hace falta ir añadiendo pasos para completar el cuidado, pero con los bebés hay que empezar poco a poco, sin saturar su pelo con demasiados potingues.

Pero vamos a ver las rutinas generales a seguir con un bebé con el pelo afro.

 

Rutina de lavado 

 

A la hora de lavar el pelo, hay varias opciones según el cabello que tengamos que tratar, y según cómo sea de seco.

La rutina que se lleve de pequeños será el inicio para luego ir añadiendo más pasos conforme el niño va creciendo y su pelo lo va necesitando.

La frecuencia de lavado en un bebé no es la misma que en un niño mayor o en un adulto. El bebé no tiene el pelo tan seco de por sí, por lo que no hay problema por seguir una rutina diaria si se quiere y el cabello no se va a ver afectado por el champú. Cuando el pelo es más seco y vemos que necesita más productos hidratantes para mantenerse suave, es mejor espaciar ese lavado.

Como ya he dicho, hay varias opciones: una sería optar por utilizar un champú-gel natural, como el de Weleda o el de Shea Moisture que son muy suaves. Estos champús están pensados para cuidar sobretodo la piel, de esta manera se consigue que el cuero cabelludo esté protegido. En general, los bebés tienen menos pelo, así que es importante que el producto sea adecuado para el cuidado de la piel también, no sólo del cabello. Estos productos se utilizan también para lavar el cuerpo, y eso es una ventaja, porque si más adelante el pelo del bebé cambia y necesita algo más específico, lo podemos acabar de gastar para lavar el cuerpo y usar otro producto para el cabello.

Cuando el cabello empieza a ser más seco, se puede combinar este tipo de champú con un suavizante específico para bebés como el Patty Cake Conditioner de It’s a Curl y así ya vamos ampliando un poco la rutina. Tampoco es mala idea utilizar un champú específico para afro de bebés desde el principio, como sería Peek-a-Boo-Shampoo de It’s a Curl, y también se podría comenzar cuando se empieza a necesitar suavizante, o después de haberlo combinado con el champú-gel.

Cuando ya se empieza a utlizar suavizante, cuando éste lleva un ratito puesto, es un buen momento para desenredar, ya que estáis dando una hidratación a fondo, y el pelo queda más blando y suave.

La línea It’s a Curl, de la marca Curls, está pensada expresamente para bebés que empiezan una rutina más amplia, y comprende champú, suavizante, y productos sin aclarado suaves elaborados con ingredientes naturales, como un acondicionador sin aclarado y un producto de acabado para definir los rizos.

Al empezar las rutinas de lavado y acondicionado, también se podría ampliar un poco más poniendo unas gotitas de un aceite ligero en la mano (jojoba, aguacate, coco, …) y repartir por todo el pelo, sobretodo por las puntas, para que cubra los poros de cada hebra y la hidratación perdure dentro del cabello por más tiempo.

Una vez lavado el pelo y el cuero cabelludo, si el bebé es muy pequeño y aún tiene poco pelo, es recomendable utilizar un cepillo de cerdas extrasuaves para poner el pelo «en su sitio», empezar con la rutina de peinar y dar un masaje al cuero cabelludo. Si el bebé tiene costra láctea, se puede echar un poco de aceite de oliva media hora antes de lavar, para ayudar a que al pasar el cepillo después de lavar, la costra vaya saltando y se mantenga el cuero cabelludo limpio.

Si el bebé ya tiene bastante pelo, podéis utilizar un cepillo de púa blanda, tipo el Tangle Teezer, peinando de raíz a punta, sin estirar hacia fuera para que el pelo no se rompa y no le tire. Hay que tener cuidado de no apretar, ya que aún estarán abiertas las fontanelas.

Si el pelo ha quedado muy chafado después de peinarlo, podéis dar forma con las manos.

 

Rutina antes de ir a dormir

 

Normalmente se suele bañar a los bebés antes de ir a dormir, así que si acabáis de bañarlo, cuando vayáis a meterlo en la cama, podéis ponerle un gorrete de satén para que el pelo no roce con la almohada. De esta manera, no se enredará, no se romperá, ni perderá la hidratación que le habéis dado al lavarlo. También hay que decir que es una manera de empezar a usarlo. Si de pequeños les ponemos un gorrito, luego no les costará nada utilizarlo a diario. Si no se lo ponemos, no pasa nada, pero cuando lo necesiten porque ya tengan más pelo y sea más seco, será más difícil comenzar la rutina.

Para el día que no le habéis lavado la cabeza o se ha hecho por la mañana, si el bebé es pequeño, se puede vaporizar un poquito de agua, pasar el cepillo y después poner el gorrito. Si el bebé es más grande, que ya cuesta desenredar el pelo, con un poquito de leave in (acondicionador sin aclarado), dais un repasito con el cepillo o los dedos y luego ponéis el gorro.

 

Rutina diaria

 

Por la mañana, es bueno dar un repaso al pelo para peinarlo, pero también para estimular la circulación en el cuero cabelludo.

Si el bebé es pequeño y tiene el cabello fino y suave, se puede vaporizar un poco de agua y pasar el cepillo, o con los dedos desenredar un poco y dar forma para pasar el día.

Cuando los niños son un poco más grandes, iréis notando que el pelo empieza a ser más difícil de desenredar por las mañanas, entonces es momento de incluir un acondicionador sin aclarado (leave in) adecuado para bebés, como podría ser la crema Ring Around the Curlies de It’s a Curl o el Agua Mágica de Peinado de Herbatural. Estos acondicionadores están elaborados con ingredientes hidratantes, humectantes y nutritivos. Con estos productos, el pelo se desenreda mejor y queda acondicionado para pasar el día.

Después de poner el acondicionador, podéis desenredar un poco con un cepillo de púa blanda como el Tangle Teezer,el Tangle Tamer, o incluso con los dedos. En el caso de la crema Ring Around the Curlies de It’s a Curl, si se necesita que el pelo esté un poco más húmedo, se puede vaporizar un poco de agua después de haberlo aplicado. Es mejor vaporizar después del producto que antes, para que así el pelo embeba primero la crema.

Si le habéis puesto sin aclarado por la noche, y por la mañana queréis peinar, podéis probar a vaporizar agua directamente para ver si el pelo escupe el producto que les pusisteis la noche antes; porque muchas veces, si es de la noche a la mañana o de la mañana a la tarde, no hace falta volver a poner producto ya que el pelo lo tenía dentro, y lo escupe con el agua. Esto normalmente ocurre con los productos en crema. Si os gusta más un producto en spray como el Agua Mágica de Peinado de Herbatural, no hace falta mojar antes, ya se pone directamente este producto.

Hay que recordar que siempre hay que desenredar el pelo con un producto adecuado (o con agua si es pelo muy suave), ya que si se peina en seco, el cabello se parte más fácilmente y los tirones son considerables también.

 

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Peinados

 

Estamos hablando de rutinas, de comportamientos con los que empezar para poco a poco ir ampliando conforme los vamos necesitando, y en esas rutinas también podemos incluir los peinados.

No es necesario ni adecuado elaborar un peinado dificilísimo a un bebé pero sí es verdad que si de pequeños se acostumbran a estar un ratito (tanto como unos minutos) notando cómo les manipulamos el pelo, no les será una situación nueva, y podremos ir haciéndoles peinados más o menos elaborados algún día sin agobiarse.

Qué peinados serían esos tan sencillos? pues una cola un día y unos cuantos días nada, una diadema, algún retorcido con un pasador, una pinza, … y el día que se pueda, algo más largo como abrir rayas y hacer tres o cuatro colas, un twist, …

Es normal ver a las niñas peinadas, pero ya habéis podido ver en el blog que a los niños también se les peina, esto va a gusto de las mamás (hasta que son más grandes y piden llevar bolitas como su hermana … ejem). Se les puede hacer retorcidos, algunas rastitas con un acondicionador sin aclarado para llevar sólo uno o dos días, …

 

El día a día y los roces

 

Los niños se rozan con todo: el carro, la silla del coche, la cama, el sofá, … y el pelo se enreda y se rompe por la parte trasera de la cabeza, incluso en los laterales, dejando pequeñas calvas.

Esto se pasa con el tiempo, cuando deje de estar tanto rato tumbado, ya no vaya en carro, … el pelo volverá a crecer y quedará toda la cabeza tupida.

Lo que sí es verdad, es que con el pelo afro, además, se hacen pequeños nudos en esa zona, porque ya sabemos que este pelo se enreda enseguida. Para evitarlo, podéis cubrir la silla del coche, del carro, … con un pañuelo de seda para que el pelo resbale y no se enrede sobre sí mismo. Para dormir, como dije antes, un gorrete de satén, y asunto arreglado.

Para fortalecer el pelo en esa zona y ayudar al crecimiento, se puede aplicar un poco de aceite de ricino un ratito antes de lavar de vez en cuando, y dar un suave masaje. Si no se hace, se verán las calvas más claras durante una temporada, pero con el tiempo todo esto mejora hasta desaparecer, no hay que preocuparse demasiado.

 

Qué marca es la mejor?

 

Muchas veces nos escriben familias y nos preguntan: «Pero qué marca es la mejor?» Eso depende del tipo de pelo, siempre decimos lo mismo, a cada pelo le va bien lo que le va, solamente se sabe probando. En principio todas las marcas deberían ir bien, pero puede ser que una que a uno le va genial a otro no aunque otra marca sí.

Nosotros hemos buscado y probado marcas que tienen buenas referencias y que quienes también las han probado están contentos con ellas. Eso sí, a veces los productos para bebé que nos han funcionado bien un tiempo, hay un día que ya no nos van tan bien, pero es lo que os decía, suele ser porque les ha cambiado el pelo, aunque también podría ser por el clima, o por otras mil cosas. Si es por el cambio de textura, hay que pasar a un producto un poquito más «fuerte», un producto para niños, no tanto para bebés.

Sabréis que un champú ya no os funciona si cuando laváis sentís que tenéis un estropajo en las manos. La solución en ese momento es aclarar, lavar solamente con suavizante y buscar un champú más adecuado, ya pasamos al nivel «niño» y no tanto bebé. Esto no se da de golpe, se va notando día a día cómo el pelo no se siente como antes, es la evolución del pelo afro de bebé a niño.

 

Y hasta aquí tenéis la base, ahora os toca comenzar a probar y conocer el afro que tenéis entre manos. El pelo va evolucionando poco a poco, se trata de empezar a partir del lavado y después ir jugando con los productos, combinando y compartiendo los momentos con vuestro hijo, conociendo su pelo y sus cambios.

 

Pero contadme, cómo lo hacéis vosotros? Creéis que debéis incorporar algún cambio a vuestra rutina? Qué producto os gusta más?

 

Gràcies per les fotos, Andrea i Esther! Muaaa!!

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