En invierno hay productos que no funcionan. Por qué?

 

No te ha pasado que tienes un producto que te encanta pero que cuando llega el frío te deja de gustar?

 

A veces te haces la ilusión de haber encontrado el producto perfecto para tu pelo o el de tus hijos, sobretodo un producto sin aclarado, ya sea un acondicionador o un producto de acabado que te ayuda a desenredar sin mayor dificultad por las mañanas, o que deja el pelo suave sin sensación de acartonamiento, que define los rizos, los alarga, … en resumen: te tiene enamoradísima.

productos peinando nubes

Y entonces, sin saber por qué, un día, PAM notas el pelo diferente. Es el mismo producto que llevas usando meses, que te has comprado un par de veces porque por fin has encontrado la piedra filosofal de tu afro preferido, pero de golpe, todo lo que creías perfecto deja de existir.

Sí, como te adelantaba, eso pasa por el frío.

 

Cosas que pasan

 

Entre los cambios que puedes encontrar, puedes notar diferentes cosas: puede ser que el cabello esté más crujiente, que ya no veas brillo, incluso podría ser que el producto te esté dejando residuos blancos en el pelo y no haya manera de hacerlos desaparecer hasta que lo lavas. Y el colmo: el pelo está más reseco y no sabes por qué.

 

Lo dicho, es por el frío. Yo te voy a contar por qué pasa eso, las razones son muy simples.

 

La mayoría de productos para cuidar el pelo afro contienen mantecas y aceites para, entre otras cosas, nutrir y sellar la hidratación que aportan otros ingredientes como el aloe vera, la leche de coco, el agua de manzanilla, la miel, el aguacate, …  El aceite en sí mismo no tiene, pues, la función principal de hidratar, son esos otros elementos de la composición los que aportan agua al cabello y lo dejan elástico. Los aceites ayudan a aportar grasas al cabello y el cuero cabelludo para favorecer el crecimiento, fortalecer el pelo, impedir que la hidratación se evapore, evitar que el pelo se astille, …

Algunos de estos aceites y mantecas solidifican con las bajas temperaturas. Eso significa que ingredientes como las mantecas (karité, cacao, mango, …) y algunos aceites, como el aceite de coco, si los vemos sin mezclar con otros productos y a temperatura ambiente cuando hace buen tiempo son blandos al tacto o incluso líquidos (si hace mucho calor) ya que se pueden llegar a derretir mostrando su textura de aceite. Pero cuando las temperaturas bajan vuelven a solidificarse y en algunos casos, como en el del aceite de coco o la manteca de cacao pueden resultar muy duros al tacto.

 

Y qué?

 

Has metido alguna vez una comida bañada en aceite de oliva en la nevera? Has visto qué pasa? Sí, al principio se hacen pelotitas de aceite para acabar covirtiéndose en una tela viscosa que hace falta dejar un rato fuera de la nevera para poder ser consumido.

Lo mismo pasa con los ingredientes de los productos. Al hacer más frío y solidificarse, el tacto es diferente, pero como lo solemos usar dentro de casa, no notamos el cambio hasta que salimos a la calle. Y entonces … entonces es cuando algunos ingredientes se ponen duros, es decir, las moléculas se deshidratan, se comprimen y aumentan su volumen, quedando así más rígidos y gruesos.

El pelo, al hacer frío, no puede absorber de la misma manera estos ingredientes ya que están más rígidos y no tienen la misma viscosidad, así que lo que queda fuera del cabello hace esos pegotitos blancos tan molestos. También puede ser que lo notemos duro o crujiente porque cuando era viscoso sí ha penetrado en los poros del cabello, pero al salir a una temperatura más baja se ha puesto duro dentro de la hebra, y se nota el pelo más duro, tieso, que cruje.

Claro, el pelo queda más reseco porque los ingredientes no han podido cumplir con su función de nutrir y sellar el pelo, por lo que los ingredientes más hidratantes (que no suelen solidificar de la misma manera) se han ido perdiendo a lo largo del día. De esta manera, el pelo no está hidratado pudiéndose, incluso, llegar a romper con más facilidad ya que al solidificarse el aceite dentro del poro del cabello, puede hacerlo más grande, debilitando la hebra poco a poco, exponiéndolo más a la rotura al peinar, desenredar, …

 

Y con los productos con aclarado eso no pasa?

 

En principio no tendrías que tener ese problema con los productos con aclarado, ya que como su propio nombre indica, se aclaran. Sí es verdad que llevan aceites que nutren y sellan pero no suelen dejar tantos residuos como los que no se aclaran por el arrastre del agua en el enjuague. Si un acondicionador con aclarado te gusta, no te preocupes, sigue con él si quieres, e incluso abusa un poquito más de él. Espacia más los lavados con champú y aplica más acondicionador. También puedes usar mascarillas una vez cada dos semanas para aportar más nutrición.

 

Cómo se puede solucionar?

 

Hay varias soluciones para poder utilizar producto en inverno sin que el pelo se resienta demasiado. Yo te voy a explicar algunas soluciones sencillas, pero ya sabes, es cuestión de probar porque lo que le va bien a una no nos va bien a todas.

Recuerda que el pelo afro, como cualquier pelo, cambia también de invierno a verano por sí mismo aunque no le pusieras productos, es decir, el cabello se resiente ante los cambios de temperatura, de clima, … porque también tiene su propia grasa natural y se reseca. Es por esto por lo que en invierno hay que seguir cuidándolo, incluso más para que no se rompa ahora que es más difícil sellar la hidratación y mantenerlo suave. Olvídate de llevarlo sin producto si no quieres arrepentirte porque se reseque aún más, no poder desenredarlo, que se te rompa con nada, …

 

Aloe vera o agua

 

Al aloe vera se le pueden dar varios usos, ya sea en jugo o en gel. Piensa que el gel de aloe vera se puede usar tal cual para definir como si fuera una gomina; no aportará la misma fijación que un producto complejo, o ésta será mínima según lo espeso que sea el gel, pero sí definirá.

aloe pura - gel de aloe vera

Con el aloe vera, si el producto te gusta muchísimo, se consigue aligerarlo para que, aunque los ingredientes de la composición del producto sean los mismos, al mezclarse con el aloe vera (o con más aloe vera, si ya llevaba en su composición), le das un plus de hidratación, los aceites quedarán más licuados.

Si se trata de un acondicionador sin aclarado, puedes poner un chorro en un vaporizador con jugo de aloe vera, agitar y aplicar sobre el pelo. Esto mismo también lo puedes hacer con agua. El jugo de aloe vera es un poco más denso y te ayudará más en cuanto a mantener la hidratación, pero está bien saber que con agua también se puede hacer.

jugo-de-aloe-vera-500-ml

El jugo de aloe vera hay que conservarlo en la nevera, así que si pones ahí el vaporizador también podrás ver cómo actúa el producto con el frío.

Si es un gel o una crema de peinado, cuando ya has cogido la parte de producto que vas a usar, puedes vaporizar un poco de jugo de aloe vera o agua encima para aclararlo un poco. Si es una crema, también podrías usar un poco de gel de aloe vera para mezclar y dar una textura más de gomina. En el caso de la crema, no te aconsejo usar jugo de aloe vera o agua, porque la textura de la crema cambia y se deshace más fácilmente, con el gel se mantiene mejor la densidad de la crema.

 

Cambio de producto

 

Si quieres probar otro producto pero sabes que los ingredientes del que estás usando te funcionan bien, puedes mirar uno que lleve el aceite o la manteca que te está alterando el frío en un lugar más adelante en la etiqueta de ingredientes. Por ejemplo, si el producto que te gusta lleva la manteca de karité entre los primeros ingredientes (butyrospermum parkii), significa que es de lo que más cantidad lleva, por eso con el frío notas el pelo diferente; en este caso, deberías buscar otro producto que también lo contenga pero más adelante en la lista.

Es normal que la composición de un mismo tipo de producto en cada marca sea diferente. Básate en los productos que lleva en las primeras posiciones para saber qué es lo que más lleva y busca uno que tenga una composición similar en esos productos pero en diferentes posiciones, o por lo menos, que aparezcan en la lista los que te gustan. Piensa que hay varios tipos de ingredientes en la composición: los que nutren, los que hidratan, los que dan la textura, la mezcla de aromas, los que dan el color, las siliconas, los conservantes, … mira bien que la mezcla de aceites e hidratantes sea la que te gusta, o por lo menos lleve alguno de tus preferidos.

Y si te lías mucho, prueba una marca diferente, a lo mejor te sorprendes!!

 

Tener en cuenta otros aceites

 

Igual que hay aceites que solidifican con el frío, hay otros más ligeros que no lo hacen.

Puedes mirar en la lista de ingredientes que entre los primeros estén aceites como el de argán, de jojoba, de aguacate, de ricino (éste muy ligero no es, pero no solidifica),

Con esto te aseguras que entre los componentes en mayor proporción estén aceites que pueden cumplir su función sin abrir más los poros ni permitiendo que se evapore la hidratación.

Ya sabes que en nuestra web puedes encontrar muchas marcas, seguro que entre todo lo que hay encontrarás una alternativa a tu producto preferido.

Es importante que te sepas adaptar a los cambios de temperatura que nos vienen. Observa el pelo, cuídalo, hidrátalo a fondo, utiliza un gorro de satén para dormir para evitar que se rompa y se deshidrate, tápalo cuando vayas a salir a la calle en pleno frío, y adapta la rutina a la espera de tiempos más cálidos.

 

Nos cuentas cómo te adaptas al frío? Notas cambio en el pelo? Habías pensado que un cambio de temperatura afectase tanto a los productos y en definitiva al comportamiento del cabello?

 

Si nos dejas aquí abajo tu comentarios, seremos muy felices de ver que compartes tus experiencias con nosotros y con quien viene al blog buscando saber que no está solo en el cuidado de su afro. Ya sabes, un blog se nutre de los comentarios de quien lo lee y a nosotros nos anima a seguir escribiendo 😉

 

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